¡ Dios ha muerto, Dios ha muerto !

El hombre moderno necesitó expulsar a dios de su centro. Era necesario eliminar al dios castrador, antipulsional, enemigo de la sexualidad, del placer, del gozo, temido, amigo de los ricos, de los poderosos, del dinero, del prestigio, del boato, del lujo, de la corrupción, de la hipocresía.

Era necesario denunciar a una Iglesia farisaica, elitista, amiga de los poderosos, de los avaros, de los dictadores, obscurantista, enemiga de la evolución, del progreso, de la ciencia, del avance social. Y muchas cosas más.

Ahora bien, ¿y el Dios de los pobres, de la verdad, de la misericordia, de la justicia, de la solidaridad? Ese Dios que late en cada una de las páginas de los Evangelios en la figura de Jesús de Nazareth, el que coge un látigo y expulsa del templo a todos los vendedores y tira el dinero y los puestos por el suelo, el Dios de la ira sagrada contra todos los que se apoderan de su Iglesia para convertirla en “cueva de ladrones”.

¿Necesitará el hombre posmoderno a este Dios que conecta con la dinámica de nuestro inconsciente, con la profundidad del deseo, con la utopía y la realidad más mundana de cada día al mismo tiempo?

¿Habrá expulsado el hombre actual a la fuente de agua viva, al alimento del espíritu, al que nos compromete con la vida, con los explotados, con los sin nombre, al que denuncia toda injusticia, todo asalto a la dignidad humana?

Os invito amigos a pensarlo. Y me atrevo, aunque con toda la humildad, a decíos: sólo el que ponga la verdad por encima de todo podrá responder a estas preguntas.

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2 commentarios

  • julianleben 6 años ago

    qué clase de relación o beneficio buscamos al revivir ese dios creado por el poder de algunos, instituido en un principio para responder con un solo argumento las miles de preguntas que como seres humanos tenemos… pero que ahora lo necesitamos para escapar de la responsabilidad de vernos a la cara y ver qué clase de especie somos…
    Creo que es necesario aceptar nuestra naturaleza, y lo que sucede al mezclarla con el entorno de un mundo en la era de la posmodernidad. La pobreza, la desigualdad, la injusticia y demás atrocidades sociales tienen un solo culpable, y la única manera de cambiarlo, aunque muy lejana, está, no en la restauración de un dios, más bien en la reconstrucción de un ser interior responsable, no bueno, ni malo… solo responsable… lo que conlleva a el punto de partida para la construcción de herramientas, saberes y demás acciones que potencialicen al ser

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  • Calipso 10 años ago

    ¡ Dios ha muerto; una buena noticia para una portada !

    Desde hace siglos Jesús de Nazaret es ultrajado, ignorado, asesinado y casi siempre politizado…

    Ya no interesa su Resurrección ni su Encarnación como ser humano. Hay demasiados intereses en juego en nuestra vida comtemporánea para tener que dedicarle un espacio dentro de nosotros mismos donde quede definitivamente albergado. ¡ Es preferible enviarlo al tanatorio!

    Frente a la actitud de Jesús profundamente empática hacia los enfermos, hambrientos, sin techo , niños o pecadores, le dimos por respuesta una nueva estocada en su alma definiéndole como el “opio del pueblo”. Ya no bastaba con cruficarlo ahora tocaba ademas anunciar su muerte filosófica o histórica mil veces preferible a cualquier forma de moral o de conciencia que le devolviera su existencia. Frente a la resurrección la exterminación y frente a su encarnación el racionalismo funerario.

    Jesús hoy estas demasiado sólo como tantos millones de parados que sufren en sus carnes o en la de sus hijos el azote de la actual crisis.

    Un recuerdo para todos vosotros.

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