¿Que es la Educación ?

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Publicado en 05/13/2014 por

educacion
Yo  no me atrevería a definir que es educación, pero todos sabemos que educación viene del latín educare: sacar, extraer, formar, instruir. Educación es un proceso de socialización y endoculturación a través del cual se desarrollan capacidades físicas e intelectuales, habilidades , destrezas, técnicas de estudio, formas de comportamiento ordenadas con un fin social como son los valores: moderación del dialogo, debate, trabajo en equipo, cuidado de la imagen, etc…

La función de la educación es ayudar, orientar al niño para conservar y utilizar los valores de la cultura que se le imparte.  icono video3  Ver Video

Para mí la educación es el desenvolvimiento de una actitud previa, innata o adquirida (absorbida mejor), en el ambiente que rodea nuestra niñez. Si esta actitud, no está naturalizada en nosotros, incorporada a nuestra vida, las buenas maneras (lo que llamaríamos urbanidad y cortesía), sería un camelo de quita y pon del que nos despojamos para andar por casa.

Sabemos, que las facultades que el hombre posee al nacer, se pueden no tener en cuenta, se pueden cultivar y se pueden mejorar y a eso se llama educación, y hacia ello tiende la responsabilidad de los padres y no sólo en el momento de la concepción, sino a través de los numerosos años de la vida del niño.

Pero en estos momentos y para comenzar con esa tarea, además de los padres, tendrá que intervenir para completar esa labor: el educador, el maestro. Intervendrán también la sociedad y todos ellos y muchos más hemos de comenzar esa gran tarea ya que el tiempo será el que se lleve poco a poco al niño que éramos y el futuro de ese niño puede estropearlo hasta el ala de una mariposa. Y eso jamás lo podemos permitir.

Los padres nos entregan a sus hijos con esa confianza de que junto a ellos, los vayamos educando. Al mismo tiempo de esa entrega, hay que sentir esas lágrimas de la madre o padre, que caen de sus ojos ese primer día y con ternura  y cariño lo acogemos en esos momentos nosotros, los maestros. Y desde esa confianza, debemos continuar la labor que como maestros o educadores no podemos olvidar, que es formar, conducir, moldear y juntos entre todos poder llegar a esa meta final que es incorporar a la sociedad a esos muchachos adolescentes para emprender un nuevo camino que les lleve a ser personas activas y críticas con el mundo que les rodea.

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2 commentarios

  • J. G. Guerrero 4 años ago

    Hola Anónima: Hermosa composición esta de Gabriela Mistral, escritora chilena y premio Nobel en 1945. Muy oportuna para acompañar la entrevista hecha a Carmina La hoz por nuestro compañero Tino hortelano sobre su vida, como maestra, dedicada a los niños.
    Os invito, amigos del blog, a leer su biografía que rezuma autenticidad.
    Un saludo a todos. Gracias Anónima por esta aportación al blog.

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  • Anonima 4 años ago

    La oración de la maestra (Gabriela Mistral)

    ¡Señor! Tú que enseñaste, perdona que yo enseñe; que lleve el nombre de maestra, que Tú llevaste por la Tierra.

    Dame el amor único de mi escuela; que ni la quemadura de la belleza sea capaz de robarle mi ternura de todos los instantes.

    Maestro, hazme perdurable el fervor y pasajero el desencanto. Arranca de mí este impuro deseo de justicia que aún me turba, la mezquina insinuación de protesta que sube de mí cuando me hieren. No me duela la incomprensión ni me entristezca el olvido de las que enseñé.

    Dame el ser más madre que las madres, para poder amar y defender como ellas lo que no es carne de mis carnes. Dame que alcance a hacer de una de mis niñas mi verso perfecto y a dejarte en ella clavada mi más penetrante melodía, para cuando mis labios no canten más.

    Muéstrame posible tu Evangelio en mi tiempo, para que no renuncie a la batalla de cada día y de cada hora por él.

    Pon en mi escuela democrática el resplandor que se cernía sobre tu corro de niños descalzos.

    Hazme fuerte, aun en mi desvalimiento de mujer, y de mujer pobre; hazme despreciadora de todo poder que no sea puro, de toda presión que no sea la de tu voluntad ardiente sobre mi vida.

    ¡Amigo, acompáñame! ¡Sostenme! Muchas veces no tendré sino a Ti a mi lado. Cuando mi doctrina sea más casta y más quemante mi verdad, me quedaré sin los mundanos; pero Tú me oprimirás entonces contra tu corazón, el que supo harto de soledad y desamparo. Yo no buscaré sino en tu mirada la dulzura de las aprobaciones.

    Dame sencillez y dame profundidad; líbrame de ser complicada o banal en mi lección cotidiana.

    Dame el levantar los ojos de mi pecho con heridas, al entrar cada mañana a mi escuela. Que no lleve a mi mesa de trabajo mis pequeños afanes materiales, mis mezquinos dolores de cada hora.

    Aligérame la mano en el castigo y suavízamela más en la caricia. ¡Reprenda con dolor, para saber que he corregido amando!

    Haz que haga de espíritu mi escuela de ladrillos. Le envuelva la llamarada de mi entusiasmo su atrio pobre, su sala desnuda. Mi corazón le sea más columna y mi buena voluntad más horas que las columnas y el oro de las escuelas ricas.

    Y, por fin, recuérdame desde la palidez del lienzo de Velázquez, que enseñar y amar intensamente sobre la Tierra es llegar al último día con el lanzazo de Longinos en el costado ardiente de amor.

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